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16 Ago 2017

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Las verdaderas causas de la mortalidad por dengue en el país PDF Imprimir Correo electrónico
Blog Institucional
Miércoles 22 de Septiembre de 2010 20:00

 

En los espacios mediáticos se ha venido suscitando un gran debate sobre las causas reales que desencadenan la elevada mortalidad por dengue en la República Dominicana, dos posiciones han estado encontradas. Una de ellas ha sido sustentada por el Ministerio de Salud Pública y la otra, completamente opuesta, por el Colegio Médico Dominicano.

Los funcionarios del Ministerio de Salud Pública, en sus planteamientos, han tratado de echarle la culpa a los médicos de ser los responsables de este problema, presentándonos ante la población como una banda de villanos, seres sin almas y sin corazón que no cumplimos con nuestra labor, desatendiendo nuestra responsabilidad y deber de prestar servicio a los pacientes con humanismo y calidad.

En ese tenor, nos acusan de ser negligentes e incapaces de manejar adecuadamente a los pacientes con dengue, y, en consecuencia, de ser los responsables de los fallecimientos que esta enfermedad produce en los hospitales públicos. Sin proceder esta imputación de una investigación objetiva, que arroje con claridad meridiana las verdaderas causas de esta lamentable y catastrófica situación, que todos los años sega la vida de niños y jóvenes dominicanos en pleno desarrollo humano y social.

Desde el Colegio Médico, podemos observar que estas acusaciones están cargadas de mala fe, que buscan lesionar nuestra imagen ante la población, y la existencia, además, de mucho odio y menosprecio contra los médicos de parte de estos funcionarios, los cuales no se han detenido a pensar, en lo más mínimo, que en el pasado estuvieron atravesando por las mismas calamidades que padecemos sus colegas en los abandonados hospitales del país; y que posiblemente si no es que gracias a los privilegios y a la malversación del dinero del erario, del cual pudieran salir enriquecidos, volverán en algún momento de su vida al mismo lugar de trabajo, y como dice la Biblia: …” del polvo eres y al polvo volverás”.

Todos los que trabajamos en los hospitales públicos de la República Dominicana, sabemos muy bien, que éstos, no son más que verdaderos muladares donde van a parar los enfermos pobres, simplemente a pulgar sus penas y a cargar con parte de los costos de la atención, porque a estos centros se les asigna un presupuesto exiguo, que no llega a los 70 millones de pesos al año, para los llamados centros especializados de tercer nivel de atención, o una suma que oscila entre 24 a 30 millones en el mismo período a los regionales. Mientras que a los privilegiados autogestionarios u hospitales privatizados se le aporta entre 200 y 300 millones de pesos anualmente.

Laborando en esos centros dirigidos por politiqueros, que han sido designados en esos cargos por clientelismo, amiguismo y otros tipos de relaciones primarias; con carencias de todo tipo los médicos dominicanos somos unos héroes, librando día por día miles de batallas, trabajando arduamente, con amor, en la más oprobiosa realidad, recibiendo además los ataques fornidos y la reprimenda de aquellos que sin dignidad, en la sumisión extrema y con servilismo se apegan a un cargo, ocultando la verdad de lo que realmente ocurre en esos centros públicos, pintando una realidad completamente diferente a la que existe, donde reina, además, una gran incapacidad e ineficiencia para el manejo gerencial de estas instituciones.

La verdadera causas de la elevada mortalidad por dengue en la República Dominicana radica en que el sistema sanitario que tenemos es atrasado, desfasado y obsoleto, incapaz e ineficaz, enfocado básicamente en la medicina curativa, que es completamente opuesto al modelo de atención primaria el cual aboga por la educación, la promoción y la prevención de la salud. Si en el caso específico del dengue se estuviera trabajado en la prevención, posiblemente menos casos se debieron presentar este año en el país, y en consecuencia menos personas fallecidas por esta causa.

En los centros públicos de salud, la carencia es algo que se ve como normal, allí es donde los médicos dominicanos trabajamos a manos peladas, sin condiciones, sin bioseguridad, recibiendo salarios de miseria, que no da para cubrir las necesidades básicas de nuestras familias, sin motivación, sin incentivos, sin reconocimiento, recibiendo a diario el ataque furibundo y la reprimenda de aquellos que un día fueron nuestros compañeros y ahora son los más encarnados enemigos de nuestra causa. ¡Cuánta ironía tiene la vida!

La verdadera causa de la elevada mortalidad por dengue en el país, hay que achacársela a que los servicios de salud que se ofrecen en los hospitales públicos son deficientes, de mala calidad, en extremo.

Se entiende que cada unidad de atención en los centros públicos dispone de diferentes tipos de servicios como son los servicios médicos, de enfermería, de laboratorios, de rayos X, y no sólo los que brindan los médicos. Es obvio que los funcionarios no tienen razón al decir que las muertes se deben a la mala calidad de los servicios que brindan los médicos. ¡Que bueno!

Cada año la demanda de los servicios médicos y de enfermería, por parte de los pacientes pobres o excluidos sociales, es cada vez mayor, los cuales han sido sobrepasados en esta epidemia de dengue.

Es este exceso de demanda lo que llevó a un colapso total del sistema, saturando y desbordando la capacidad de atención de los hospitales públicos, sobre todo los especializados, en donde los residentes, en los cuales recae la mayor carga de trabajo, con más de 36 horas de trabajo, no daban a vasto para atender a tantos pacientes con esta enfermedad, aunado a la poca cantidad de enfermeras.

Ante esta realidad presentada, en la que se podían encontrar hasta cinco pacientes acostados en una misma cama, con un drama como este, indiscutiblemente que tenía que impactar negativamente en la atención y el seguimiento de los pacientes críticos afectados de la enfermedad del dengue, en donde mucho de los pacientes por el exceso de trabajo podrían ser descuidados en su atención y fallecer.

Así mismo, se puede decir de la situación de los equipos, muchos de éstos son viejos y atrasados, no reúnen las condiciones mínimas para realizar los estudios de laboratorios los cuales son imprescindibles para el diagnóstico temprano del dengue y su manejo.

Los informes que tenemos es que más del 70% de los hospitales públicos carecen de los equipos para realizar de forma adecuada, contínua y regular, las pruebas que sirven para el manejo adecuado de estos pacientes. Con todo esto, los funcionarios del ministerio se atreven a hablar de calidad de la atención.

Asistir a un hospital público, es como ir a un destierro, donde reina el abandono, el descuido, las carencias. Estas deplorables condiciones son las que predominan en estos centros. Es por ello, que los funcionarios del gobierno, muchos de los cuales trabajan en el sector salud, cuando enferman, se van a los centros médicos privados o a los llamados hospitales autogestionarios.

Los que dirigen el sistema sanitario de la República Dominicana se han declarado enemigos de la clase médica del país, y han tratado de denigrar y de echarle mucho lodo a esta noble profesión de la que un día vivieron y de la que posiblemente tendrán que volver a vivir.

 

Comentarios  

 
0 #1 Maria Isabel 18-08-2011 18:59
Me gustaría saber si alguna persona sabe cal fue la modificación que se le hizo a la pagina de las revistas medicas dominicanas en Intec, ya que ahora no entra por el mismo enlace o si en esta pagina hay alguna forma de buscar ediciones anteriores o donde las podría encontrar?. Gracias!
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